¿Perderé mis posiciones en Google tras la migración?
No, si la migración se hace correctamente. Mapeamos cada URL antigua a la nueva con redirecciones 301, que transfieren la autoridad a las páginas nuevas. Conservamos títulos, estructura de contenido y datos estructurados. Tras la migración vigilamos las posiciones para confirmar que el tráfico se mantuvo.
¿Mi web estará caída durante la migración?
Construimos la web nueva en paralelo, en un entorno separado, mientras la antigua sigue online. El cambio ocurre en una ventana breve y controlada, normalmente fuera de horas punta y comunicada con antelación.
¿Desde qué plataformas podéis migrar?
Desde WordPress, Wix, Shopify, Squarespace, Joomla y la mayoría de plataformas y creadores de webs. Migramos contenidos, medios, entradas de blog y — en tiendas — productos, categorías e imágenes de producto, con redirecciones para cada página importante.
¿Qué pasa con las entradas del blog y los enlaces externos que apuntan a ellas?
Las conservamos. Cada entrada recibe una redirección 301 desde la URL antigua a la nueva, así los enlaces externos que apuntaban a ella, y su autoridad, siguen funcionando y transmitiendo valor a la web nueva.
¿Cuánto tarda una migración web?
Depende del tamaño. Una web corporativa migra en una o dos semanas; una tienda online con cientos de productos e histórico de pedidos lleva de tres a cuatro semanas, sobre todo por el mapeo cuidadoso de las redirecciones. El cambio en sí se planifica en una ventana breve y comunicada con antelación.
¿Qué hacemos si aparece un problema tras el cambio?
Siempre tenemos un plan de vuelta atrás. La web antigua queda disponible como respaldo durante un tiempo y, si surge un problema importante, podemos revertir con rapidez. En la práctica, las comprobaciones minuciosas previas al cambio hacen que estas situaciones sean raras.